Presentar siempre tu fórmula médica actualizada y documento de identidad en el momento de adquirir tus medicamentos.
Verifica que los medicamentos entregados sean los mismos que están en tu fórmula médica. Revisa nombre, concentración y cantidad.
Almacena los medicamentos según lo acordado por el médico o siguiendo las indicaciones del fabricante.
Abre el medicamento justo cuando vayas a empezar tu tratamiento y no lo dejes abierto por un periodo de tiempo prolongado.
Toma las dosis indicadas por tu médico y evita cambiar la formulación o la temporalidad de su aplicación o consumo.